La Saga de Geralt de Rivia lleva tres años fuera del mercado editorial en España. Su traductor acaba de explicar por qué
La agente literaria de Sapkowski parece querer prescindir de las (reputadas) traducciones de José María Faraldo. No está muy claro por qué ni qué papel tiene el autor en esta exigencia
En España, los libros de la saga de Geralt de Rivia llevan ya tres años en un limbo editorial, lo que deja a miles de lectores sin acceso a una de las obras de fantasía más populares del mundo. Se trata de una situación compleja, con un desencadenante poco claro, pero José María Faraldo, el traductor que llevó a Geralt al castellano hace 25 años, ha roto su silencio para intentar explicarla.
En una extensa entrevista concedida a los responsables de la cuenta de X @QueremosWitcher, Faraldo no solo aclara los motivos del estancamiento, sino que también defiende su trabajo, sus derechos como traductor y el legado de sus traducciones, ya en canónicas en el mundo hispanohablante.
El traductor que hizo posible que conociéramos la saga en España
Empecemos aclarando que José María Faraldo no es simplemente el traductor de la saga de Andrzej Sapkowski. Es, en muchos sentidos, el responsable de que estos libros llegaran en su momento a España: hace 25 años, cuando nadie sabía por estos lares quién era Sapkowski y la literatura fantástica polaca era prácticamente desconocida más allá de Stanisław Lem (‘Solaris’), Faraldo inició todos los trámites necesarios para contactar con editoriales.
En el último cuarto de siglo, Bibliópolis y posteriormente Alamut han publicado la saga con lo que el traductor describe como “mucho mimo”
La relación entre Faraldo y Sapkowski siempre fue cercana y colaborativa. El autor polaco visitó su casa, establecieron una amistad, y desde el primer contacto, Sapkowski le dio libertad creativa al traductor.
“Él me dijo esa frase famosa de que el traductor también es un autor. Me dijo: tienes derecho a hacer lo que creas conveniente”.
Esta confianza mutua se tradujo (nunca mejor dicho) en traducciones únicas. Hay partes en la saga que son especiales para la versión castellana, cambios y adiciones que Sapkowski aprobó personalmente y que no existen en ninguna otra traducción del mundo.
El éxito sin precedentes en España
Un dato crucial para entender la magnitud del conflicto: la saga se tradujo completa al castellano antes que a cualquier otro idioma occidental. España fue pionera en reconocer el valor de esta obra, y tuvo éxito mucho antes de que llegaran los videojuegos de CD Projekt Red y la serie de Netflix ‘The Witcher’.
“En España algo se hizo bien. Durante 15-20 años el trabajo nuestro funcionó bien, pues no comprendo por qué ahora no”.
Las traducciones de Faraldo no sólo fueron bien recibidas por los lectores, sino que trascendieron al resto de medios: términos como “Sardinilla” (su traducción del apodo de Cirilla) aparecen en los videojuegos, y elementos de sus traducciones se utilizaron en los doblajes españoles de Netflix.
El conflicto
Pero... hace tres años comenzaron los problemas. Las negociaciones para una nueva edición de la saga entre la agente literaria de Sapkowski y la editorial Alamut se convirtieron en un callejón sin salida. Faraldo, aunque no es el editor y no puede revelar todos los detalles, describe la situación como “difícil de creer y de comprender”.
El traductor tiene conocimiento de comunicaciones en las que la agente solicitaba a Alamut un “pacto de silencio” por una “cantidad de dinero bastante miserable” para
“vender a cualquier otra editorial, la que fuera, no tengo ni idea de quién, la los libros de Sapkowski, sin mis traducciones y sin que yo pudiera siquiera defender mis derechos”.
Lo que más duele a Faraldo es el silencio. Resulta que la agente literaria de Sapkowski jamás ha contactado con él:
“Ha intentado librarse de nosotros sin saber por qué. Lo más triste es que no conozco la razón por la que ha hecho esto”.
El traductor se pregunta si han intentado reemplazar sus traducciones con otras nuevas, posiblemente incluso utilizando IA:
“Si alguien hace eso, pues evidentemente yo defenderé mis derechos. [...] no pienso dejar que nadie plagie ese trabajo”.
¿Y qué pasa con el autor?
¿Y qué hay de Sapkowski? Faraldo reconoce que en los últimos años, especialmente desde la pandemia, se han distanciado. Cuando escribió al autor sobre el problema, Sapkowski “ponía todo en manos de la agente”. De hecho, recientemente, durante una gira por Reino Unido para promocionar su nuevo libro, a Sapkowski le preguntaron acerca de la situación en España y dio respuestas ambiguas, volviendo a remitir a su agente.
El traductor cree que el escritor polaco confía en ella, aunque lamenta que quizás ya no confíe en él. “Sería una buena opción que él mediara o que dijera qué le parece, que necesita o que cree que es mejor para sus libros”, sugiere Faraldo.
El coste económico de este estancamiento también es significativo:
“Las ediciones llevan, si no recuerdo mal, poco a poco, casi 3 años sin poder salir. Es decir, el dinero que debe haber perdido el autor es bueno, mucho”.
Una agente literaria debería buscar el mejor negocio para su representado, pero en este caso, el bloqueo parece ir en contra de los intereses económicos del propio Sapkowski.
La (no) responsabilidad de la editorial
Una de las grandes dudas de los lectores era si la editorial Alamut tenía alguna responsabilidad en el problema. Faraldo es categórico: “La culpa y la pelota no está en el tejado de Alamut. En absoluto”.
Describe a Alamut como una editorial artesanal que ha tratado excepcionalmente bien tanto a los autores como a los traductores. “Nunca he trabajado con una editorial que pague los royalties también en su momento y de forma como lo ha hecho Alamut”, afirma. Según su testimonio, el editor ha hecho “todo lo posible y más incluso” desde todos los puntos de vista para llegar a un acuerdo.
La editorial incluso tenía preparada una versión ilustrada de los libros con arte de Alejandro Colucci, en la que Faraldo había participado no solo revisando las traducciones, sino escribiendo ensayos sobre la obra de Sapkowski y una pequeña biografía del autor con “aspectos originales de mi contacto con él”. Todo ese material quedó “colgado” por las negociaciones estancadas.
¿Puede el público hacer algo?
La campaña “Queremos The Witcher” surgió de los propios lectores, pidiendo que los libros volvieran a estar disponibles con las traducciones de Faraldo. El traductor se sintió profundamente conmovido:
“Cuando vi la campaña que comenzó en Internet, me sentí profundamente agradecido que los lectores reconocieran mi trabajo y se acordaran de mí. La verdad es que me llegó de verdad al corazón”.
Cuando se le pregunta si las campañas de los lectores pueden cambiar algo, Faraldo se muestra escéptico: “no lo sé [pero] no le ha interesado el beneficio económico de su propio autor durante tres años, así que creo que tampoco le va a afectar que los lectores españoles muestren su incomodidad”.
Un traductor tras las bambalinas
Faraldo insiste repetidamente en su papel: “Yo no soy el autor de la saga de Geralt. Yo soy solo el traductor”. Es consciente de que su lugar está “detrás de las bambalinas, no delante”, como mediador y adaptador. Le ha costado dar la cara públicamente.
“Yo no querría estar aquí, pero es verdad que la situación ha sido muy desagradable, y sigue siéndolo, de hecho. Lamento mucho esta situación por los fans de Geralt y lamento también el tener que estar aquí hablando de cosas que en realidad ni siquiera me competen”.
No obstante, reconoce su “cierta responsabilidad” en que la serie se publicara en España: ha promocionado la saga durante décadas. y ha puesto “mucho esfuerzo, mucho cariño y mucho trabajo” en verter al castellano estos libros “de la mejor manera”.
Una nota de esperanza: los cómics originales
En medio de esta oscura situación desoladora, hay al menos una buena noticia para los fans: la editorial Norma publicará próximamente en un integral los cómics polacos originales de la saga, los primeros que se hicieron sobre Geralt de Rivia, traducidos también por Faraldo.
Estos cómics son históricamente importantes. Fueron creados muy temprano, cuando la saga ni siquiera estaba completamente planteada, solo existían los cuentos iniciales:
“Esos cómics de alguna manera marcaron la idea, el desarrollo estilístico de lo que iba a ser luego la visión, digamos, la imaginación de visualizándolo de alguna manera”.
Lo más fascinante es que Sapkowski cedió a los creadores del cómic una historia que nunca convirtió en cuento, y que ellos desarrollaron. Esta historia “sirve para comprender los principios y el origen de Geralt de forma, yo diría, más interesante que en algunos de los otros medios, como la serie o el videojuego”.
Faraldo ha adaptado los cómics con su estilo habitual, introduciendo “algunos aspectos que creo que son bastante divertidos”, y ha escrito un epílogo.
Nadie gana
Tres años después del inicio de este conflicto, la saga sigue sin estar disponible en España: los lectores no pueden acceder a los libros, Sapkowski ha perdido ingresos considerables, Alamut tiene material preparado que no puede publicar, y José María Faraldo ve cómo su trabajo de 25 años queda en el limbo editorial.
Por ahora, el silencio de la agente literaria y la ambigüedad del autor dificultan que la saga salga de dicho limbo.
¿Existe algún escenario en el que una nueva editorial pueda comprar los derechos, como sucedió con Canción de Hielo y Fuego cuando Cristina Macía vendió su traducción junto con la obra? Faraldo es cauto: “Yo siempre he sido fiel a Alamut porque Alamut siempre ha hecho las cosas bien, muy bien”.






